Este condimento de semillas de calabaza y alga kombu es una preparación sencilla, natural y muy nutritiva, ideal para enriquecer platos diarios desde una alimentación consciente y equilibrada.
Ingredientes
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12 cucharadas soperas de semillas de calabaza
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Un trozo de alga kombu de aproximadamente 8×8 cm (desmontar las capas del alga)
Elaboración
Tostar las pipas de calabaza hasta conseguir un color dorado; si se queman no valen. Seguidamente colocarlas en un plato llano y dejar que se enfríen.
Por otro lado, poner las capas de kombu en la sartén y tostar sin que lleguen a quemarse. Cuando ya estén hechas, reservar en un plato.
Seguidamente triturar las semillas y, cuando estén casi molidas, añadir el alga tostada y acabar de triturar ambos alimentos hasta obtener un condimento fino y homogéneo.
Guardar en un bote cerrado y conservar entre 2 y 3 semanas como máximo, ya que las pipas de calabaza, por su contenido en vitamina E, tienden a oxidarse o, lo que es lo mismo, a enranciarse.
Este condimento es muy fácil de cocinar y se puede añadir encima de cualquier cereal. A mí me encanta especialmente en el porridge del desayuno, aportándole un toque nutritivo y mineral.
Beneficios nutricionales y energéticos
Este aderezo natural es ideal para remineralizar el organismo, favorecer la circulación sanguínea y apoyar el sistema nervioso, gracias al alto contenido en vitamina B de las semillas de calabaza.
Por su parte, el alga kombu ayuda en la absorción de los nutrientes y tiene un alto contenido en fibra, al igual que las semillas de calabaza, lo que contribuye a una mejor digestión y a una alimentación más consciente y equilibrada.